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miércoles, 28 de octubre de 2009

Reciclar un Disco de Vinilo

Después de haber mirado varios tutoriales sobre cómo hacer estos boles con discos antiguos de vinilo, me animé a probarlo por mí misma. Aquí tenéis el resultado.
Lo cierto es que, en el proceso, no me dio tiempo a tomar ninguna foto, ya que hay que actuar bastante deprisa. Quizá otro día sea más rápida con las manos jeje. De todas formas aquí os dejo el paso a paso en fotografías de Capusita Linda, una artista de las manualidades que no os podéis perder.



Otro día os explico cómo hacer las estrellitas que están dentro del bol. Están hechas con tiras de papel, en este caso de un mapa.

El proceso básico para moldear el disco es:
1. calentamos el horno a temperatura media y una vez esté caliente
2. metemos el disco apoyado en una bol grande resistente al calor del horno boca abajo. En cuestión de segundos empezará a blandearse (¡no lo dejéis solo ni un momento!).
3. Lo sacamos y con ayuda de unos guantes de horno le damos forma ciñéndolo al bol. Para esto necesitamos darnos prisa, ya que enseguida se enfría y se endurecerá. Si sucediera esto, lo volvemos a meter en el horno para ablandarlo de nuevo.

Una forma original de presentar los polvorones este año ¿no creéis?



miércoles, 10 de junio de 2009

Reloj Con Caja De Bombones

En un post anterior sobre las reformas que hicimos en el estudio de casa, os comenté que os fijáseis en un reloj que colgaba de la pared en una de las fotos. No sé si lo habréis hecho, pero en cualquier caso os dejo aquí una foto del estudio finalizado (bueno, sólo una de las paredes) y el nuevo reloj.



Después de varias pruebas con el mecanismo del reloj y cds, cartón y formas esféricas varias, mi mirada fue a caer sobre una caja de bombones que me regalaron un día en el trabajo y que había guardado porque era preciosa. Eso sí, después de haberme comido todos los bombones en un lapso de tiempo relativamente corto.
La caja es así, tal cual la veis, no le tuve que hacer nada más que el agujerito para pasar las agujas del reloj y otro agujero detrás para colgarlo de la pared. No me negaréis que es superoriginal. Me la trajeron de Inglaterra, no sé qué marca es, pero no se vende en España, al menos en los sitios más comunes de comprar bombones.
La única cosa que hay que hacer es fijar bien el mecanismo a la caja. Yo lo hice con celo común. Tuve la suerte también de que la caja sólo llevaba un piso de bombones y por eso es planita y casi no sobresale de la pared.
Desde que está ahí colgado me encanta mirar la hora.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Nueva Funda Para El Sofá

Una de las primeras cosas que he hecho con la máquina de coser nueva es una funda para el sillón de casa. Los perros se suben (porque les dejamos, todo hay que decirlo) y se pone de pelos que da miedo y por eso es necesario en nuestra casa tener siempre una fundita por encima.
Mi madre me dio una cortina vieja (la parte de rayas en la foto) y como no me daba de largo le añadí un retal que tenía de tela lisa. Así que me remangué el jersey, enhebré el hilo en la máquina y me puse a ello. No ha quedado muy bien, esa es la verdad, más parece un muestrario de puntadas de la máquina, porque me puse a probar todas para practicar, pero como queda por la parte de detrás de la tela no se ve y me sirvió para aprender....



Aquí os dejo fotografía de cómo ha quedado jejeje. Dos de mis chicos favoritos: Goku y Pulga intimando en el sofá.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Reutilizar Una Botella De Cristal

Hace unos meses estuvimos cenando en un restaurante de la guía michelín donde nos clavaron a gusto por unas tapas y unos refrescos. Eso sí, fueron muy amables y la comida estaba buenísima, pero se nos atragantó un poco al recibir la cuenta. Así que decidí llevarme a casa la botella de agua que nos sirvieron, por compensar un poco. Nada menos que una solán de cabras de tres cuartos de litro preciosa, de cristal azul marino casi tan espectacular como las propias olas. En serio, me encanta el diseño de esas botellas. Lo malo es que el tapón no es reutilizable y con eso se cargan muchos posibles usos alternativos que se le podría dar a una botella tan bonita.
Con un poco de imaginación, sin embargo, siempre podemos hacer algo; aparte por supuesto de usarla como florero jeje.


Aquí tenéis lo que yo hice hace un par de días. Los materiales que utilicé fueron:
- botella de solán de cabras de cristal
- un dosificador de un bote de jabón acabado
- un tapón de una botella de leche carrefour (es el que mejor encaja, no por otra cosa jeje)
- gomitas pequeñas de colores que compré en los chinos
- un punzón



La manera es muy sencilla.

Lavamos muy bien tanto la botella como el dosificador para eliminar restos de jabón. Para quitar completamente la etiqueta que había pegada en el cuello de la botella, la herví durante unos minutos hasta que se desprendió por si sola sin apenas dejar marca.

Buscamos un tapón de plástico que encaje lo mejor posible sin bailar. El que yo encontré (entre mi enorme colección de cosas para reciclar) fue uno de leche de marca carrefour. Tapamos la botella con él y le hacemos en el medio un agujero con el punzón para introducir el dosificador. Es mejor procurar hacer el agujero lo más pequeño posible y que lo fuerce el propio dosificador para que quede bien sujeto.

Por último, y para darle un aire más colorido a la vez que disimulamos un poco la naturaleza y los agujeros del tapón de plástico, añadimos las gomitas de colores a nuestro gusto.


Yo uso la botella para poner el lavavajillas y que quede mucho más bonito sobre la encimera que el bote de fairy.

¿Qué os parece?

viernes, 14 de noviembre de 2008

Campanitas De Navidad

Lo queramos o no, nos guste o no, la navidad se nos echa encima. Y no es que yo sea de esas personas que a finales de octubre ya compran turrones y cuelgan espumillón, que en casa hasta el día antes de la lotería no se pone ningún adorno ni se comen polvorones; pero eso sí, si quieres utilizar adornos hecho por vosotros mism@s tendréis que empezar ahora, si no queréis que os pille el tren luego.
Hace unas semanas me regalaron una caja de bombones, y oportunamente fui guardando las envolturas brillantes, sin saber muy bien para qué. El hecho de no saber para qué las guardaba reforzó la idea de mi novio de que tengo el síndrome de diogénes acentuado, pero sólo a quien le gustan los trabajos manuales sabe a lo que me refiero. Después de todo, no pasó mucho tiempo hasta que les di un uso bastante apañado que os muestro a continuación.
Necesitamos los siguientes materiales:
- cartones de huevos, yo utilicé 3 de media docena
- papeles brillantes de colores navideños, yo utilicé envolturas de bombones ferrero
- lana o hilo grueso para unirlas
- abalorios del tamaño de un garbanzo o varios más pequeños
- tijeras
- punzón
- una aguja de punto



Pienso que la foto habla por si sola. Con unas tijeras grandes, como de cocina, recortamos los cartones de huevo en la forma que veis. Es muy sencillo porque ya viene marcada la forma y sólo hay que tener cuidado de no salirse.
Forramos cada florecita de cartón con un trozo de papel. No importa si el interior nos queda al descubierto, ya que luego no se verá.



La idea es unirlos y montar las campanitas. Para ello primero tenemos que elegir una florecita y forrarla con papel también en el interior, ya que ésta sí va a verse. Esta será la campanita de abajo.
Con el punzón hacemos un agujero en la base de las florecitas para poder unirlas bien. Cogemos un trozo de lana y le hacemos un nudo gordo abajo. Con ayuda de una aguja de punto, vamos ensartando una florecita y un abalorio, flor, abalorio, flor, abalorio, etc. La razón de que haya un abalorio que no se ve, es simplemente para que las flores no se toquen unas a otras y estén sueltas, de manera que puedan "bailar" en una corriente de aire, por ejemplo.



Terminamos cuando nos parezca oportuno, y rematamos con un par de abalorios (éstos sí se van a ver). Dejamos un trozo de lana largo para poder colgarla y si queremos la podemos envolver en papel de aluminio de cocina.

jueves, 23 de octubre de 2008

Lámparas Nuevas Por 80 Céntimos


Una de las cosas a las que me he dedicado estas últimas semanas de descanso bloguero ha sido mirar atentamente mi casa para analizar sus fallos de decoración y de "soluciones de almacenaje" (mi novio odia que use esa expresión, dice que parece que duerme con un catálogo de Ikea jajajaja). El caso es que poco a poco el espacio que tenemos de armarios y cajones se nos va quedando corto y nos hace falta meter más muebles o "soluciones de almacenaje". Por otro lado, hace tiempo que la combinación de colores que tenemos me resulta un poco sosa y estamos planteándonos repintar las paredes para meter más colorido y quitarle el aspecto sobrio que ahora tiene.

En fin, que una de las cosas que me pareció bien cambiar fue el color de las pantallas de la mesa del comedor. Como veis en la fotografía del "antes", tienen un tono beige igual que el de los cojines de las sillas, igual que el de la cortina e igual que el de la pared, muy monótono todo.
Esto es lo que hice:

1. compré un par de cartulinas de color salmón anaranjado por 40 céntimos cada una
2. las corté a lo largo para satisfacer la medida de las pantallas
3. las hice dobleces tipo acordeón, como en el cole
4. coloreé con mucha paciencia las franjas en una combinación de colores que me pareció bien
5. las uní con pegamento de barra de dos en dos para formar el cilindro de acordeón completo
6. con un punzón hice taladros en los pliegues en ambos extremos
7. pasé una lana gruesa por los agujeros
8. las ajusté a las pantallas sosas (para esto necesité ayuda de mi chico que es muy galante)
9. apretamos bien el cordón de lana y anudamos
10. cortamos el exceso de lana
Seguro que con las fotos os enteráis mejor de todas formas, así que aquí van:









Y por menos de un euro tenemos lámparas nuevas en el salón. ¿Qué os parece? ¿Quién ha dicho que con la crisis no podemos redecorar nuestra casita? :-)

lunes, 8 de septiembre de 2008

Un Jardín En Mi Terraza

Bueno, pues por lo que se ve ya estoy de vuelta de las vacaciones. Y digo “por lo que se ve” porque llevo algo así como una semana de resaca vacacional y hasta que no he notado mi cabeza bullir con ideas creativas y reciclosas no me he sentido plenamente “de vuelta”. Aquí estoy pues, dispuesta a compartir con quien quiera las manualidades que se me ocurren, las que me salen bien y las que me salen regular, que una no es perfecta oiga usté, pero voluntariosa como pocas, eso sí.


Nada más llegar del viaje de las vacaciones me encontré con la frustración de que la terraza de casa estaba terriblemente sucia y llena de polvo, después de haber pasado diez días desatendida. Entre otras cosas, la mesa que tenemos allí estaba que daba pena verla, mugrienta y gris, y el hule que tenía encima mejor no hablar. Así que me puse manos a la obra y hice una manualidad de lo más fácil: ponerle una nueva cara a una mesa bastante fea.


Aquí veis la mesa, ya bastante maleada de estar a la intemperie día y noche, pero me costaba deshacerme de ella si podía tunearla y darle una nueva oportunidad. A cambio de 8 euros compré un forro plástico adhesivo en una tienda de bricolaje con un diseño que me gustó. Como en Cartagena tenemos muy poquita hierba, pues me decidí a vestir mi mesa de terraza como un frondoso jardín.

El proceso es muy sencillo:

1. debemos medir los cortes que vamos a hacer en el forro para poder cubrir toda la mesa con el menor número de rollos posibles. Tuve suerte y en mi caso fue suficiente con un rollo cortado en tres tramos.
2. limpiamos bien la superficie
3. pues ya sólo nos toca colocar el papel encima con cuidado de no torcernos. Si por lo que sea nos torcemos un poco, rápidamente despegamos y volvemos a recolocar. Debemos ir pegando con una mano y con la otra frotando el trozo que ya esté pegado para eliminar las posibles burbujas de aire que queden. Si podéis contar con la ayuda de otra persona, mucho mejor, pero no es indispensable.
4. procuramos que las esquinas nos queden bien colocadas y los cortes cuidados.
5. como precaución, y ya que mi mesa seguirá estando expuesta a las inclemencias del tiempo, le quiero comprar unos forros transparentes comunes para proteger el decorado de hierba, pero esto será cuando tenga tiempo de meterme en una tienda de los chinos jejeje. De momento sigue tal cual.


Esta mesa, mientras dure el buen tiempo y el solecito otoñal, será mi mesa de trabajos manuales y estoy muy contenta con ella. Me da mucho orgullo haber resucitado una mesa que era pasto del vertedero y haberla convertido en un refrescante lugar de trabajo.

jueves, 14 de agosto de 2008

Tres Vidas Tiene Mi Camiseta

Siguiendo con el post anterior, si por un casual os siguiera pareciendo que no os convence del todo la camiseta como para salir a la calle con ella, aún podemos rescatarla de la basura y hacer algo interesante con ella.



Éste fue mi caso, y me puse a pensar aprovechando unos días de soledad y me acordé de un blog que vi hace tiempo en el que habían encontrado una solución parecida: utilizarla como funda de un cojín.

Para hacer el cojín utilicé otra camiseta vieja. Le di la vuelta y sellé todas las aberturas cosiéndolas con hilo. La costura no es uno de mis entretenimientos favoritos y no se me da demasiado bien, pero en este caso la perfección no es necesaria ni mucho menos, y por eso me aventuré en el mundo de la aguja e hilo.
Una vez que tenemos sólo un hueco abierto, le damos la vuelta a la camiseta y la rellenamos con virutas de gomaespuma. Yo tenía una bolsa llena de cuando compré para hacer el cojín con la bufanda, así que no tuve que comprar.
Hay que apretar bien la gomaespuma para que luego se nos quede el cojín bien mullidito.
Cuando lo tengamos listo para cerrar, cosemos la última abertura y ya tenemos listo el cojín.





Sólo falta colocarle la funda-camiseta y ya podemos echarnos todas las siestas que nos apetezca. Además, en días de soledad da gustito abrazarse a él.....

jueves, 7 de agosto de 2008

Reloj De Pared

Hoy os presento mi última creación. Aún no sé bien qué hacer con él, pero creo que lo pondré en la caravana…. ¡cuando nos compremos una! Jeje, que tengo unas ganas y una ilusión!!


Como veis no es muy complicado. Lo interesante, que por eso se trata de reciclar y no de gastar, es conseguir el mecanismo del reloj. En mi caso lo desmonté de un reloj de publicidad que me regalaron en una tienda de cocinas. La esfera era muy fea y la aproveché un tiempo hasta que me aburrí de tener un anuncio colgado en mi casa….

Desmontar el mecanismo es muy sencillo: tiramos con cuidado de las agujas hasta desencajarlas y ya lo tenemos fuera.

Como esfera nueva he reutilizado un viejo CD. Con un rotulador indeleble le he dibujado esto. Como dibujante no valgo un pimiento, pero bueno, unos números y unos puntitos no se me dan mal ¿no? Se pega con pegamento corriente el mecanismo a la parte de atrás del CD y se vuelven a encajar las agujas.

Se pone en hora y…. ¡a buscarle hueco!

martes, 29 de julio de 2008

Pulverizador Para Plantas



Una de mis perras, Laika, necesita que le lavemos los dientes todos los días. Tiene un producto especial que viene en un envase de espray al que yo eché el ojo rápidamente. Cuando se terminó el primer bote, lo guardé a ver si se me ocurría para qué utilizarlo y la respuesta llegó cuando mi novio trajo a casa esta preciosa orquídea. Esta planta necesita que le estén echando agua por las hojas y flores casi continuamente (sí, es un poco aburrido ains, pero es tan bonita….) y me puse a preparar un frasquito pulverizador de agua para este menester.


Lo que hice primero fue aclarar bien el bote por dentro. Lo llené de agua con jabón y lo vacié a base de pulverizaciones 3 ó 4 veces. Vale, sí, otro rollo, pero a mí me mola jeje. Luego me dí cuenta de que en vez de 3 ó 4 veces lo tenía que haber hecho 30 ó 40 pero bueno, lo estamos haciendo poco a poco para eliminar todo el producto porque la orquídea es de lo más delicada oiss.

Tomé un trozo de papel de aluminio normal de cocina y lo envolví con él dejando una franja libre para ver el nivel de agua que queda en el bote. Apreté bien haciendo unas pequeñas arruguitas en el papel de forma que parece un poco rústico.

Se me ocurrió después que le podía poner unas calcomanías de flores que tenía por casa. En realidad son unos tatuajes postizos que compré en los chinos jeje y las coloqué con cuidado como una calcomanía cualquiera.


Luego para terminar cogí papel plástico de cocina y lo envolví dos veces con él apretando bien para eliminar burbujas de aire. Corté los sobrantes y ahí lo tenéis. El "antes" y el "después".



¿Os gusta? Espero que a la orquídea también y nos dure muchos años :-)

Decorar Un Espejo



Hace tiempo ya vivía al lado de unos acantilados preciosos en semisoledad. Apenas había vecinos y podía salir a pasear tranquilamente por los alrededores con las perras y respirar el aire del mar y escuchar las gaviotas. Era muy chulo… el sueño de una madrileña que se sentía libre y así lo vivía….

Un día encontré en el suelo del parque un espejo roto. No sé de dónde salió y quién se cabreó tanto como para hacerlo pedacitos y abandonarlo a la suerte de los siglos de humedades del Mediterráneo, pero ahí estaba. Me gustó tanto que día tras día salía con una bolsa de plástico y mientras las perras husmeaban por ahí, yo me entretenía en recoger trocitos de espejo.
Una vez en casa los lavaba en agua y los dejaba secar sobre un trapo. Así hasta que tuve una caja de zapatos repleta de fragmentos de espejo. No sabía muy bien qué iba a hacer con ellos, pero un espejito roto no se puede dejar en la calle… jejeje, siempre se le saca alguna utilidad.

Finalmente un día paseando por Ikea vi un espejo de tamaño mediano con un marco de madera sencilla para decorar y muy barato, cinco euros costaba. Sin pensármelo dos veces lo metí en el carro. Es el espejo que veis en las fotos redecorado con los trocitos de espejo. Os cuento cómo lo hice por si os apetece la técnica.

Con pegamento Nomásclavos (uno similar también servirá), fui pegando trocitos de espejo por todo el marco de madera hasta que me pareció suficiente.

Una vez hecho esto fui al Carrefour a comprar “algo” que me sirviera para rellenar los huecos entre los espejitos. Encontré una masilla reparadora para madera por dos euros. Es una masilla que se supone que se usa cuando tienes un arañazo en un mueble o cosas así; bueno, yo la usé a lo bruto para rellenar los huecos. Para untarla me facilité la tarea con una paletita pequeña, concretamente fue una paletina de remover el café jeje, pero algo más profesional seguro que irá mejor :-) No la había usado nunca, y bueno, es una especie de arcilla que mientras está en el bote cerrada es medio grumosa y manejable, pero cuando lleva unos minutos al aire empieza a endurecerse y ya aguanta bastante bien, al menos para el uso que yo le he dado.

Debemos prestar atención a las esquinas y darles una forma presentable.



El aspecto que le queda a la masilla tras haber secado completamente es como un barro rústico.

El espejo se lo regalé a mi novio una tarde y él se alegró mucho y le encantó. Por unos diez euros, un poco de paciencia y cariño, se consiguen regalos tan especiales como éste, que además ¡tienen mucha utilidad por las mañanas antes de salir de casa!

martes, 22 de julio de 2008

Regalo Personalizado

Voy a enseñaros el regalo que me hicieron unos amigos en mi pasado cumpleaños.
Un regalo hecho con tus propias manos y pensado especialmente para ti se aprecia mucho más y hace que las amistades se hagan más fuertes; unos pensando “qué le podemos hacer…” y otros pensando “pero ¿esto lo habéis hecho vosotros?”….. Me enorgullezco de tener amigos así y puesto que, viendo el regalo que me hicieron, se nota que me conocen muy bien y me quieren, espero conservarlos por mucho tiempo.
¡Os quiero chicos!!


Las fotos son mis perras, no vayáis a pensar que son unos perros cualquiera sacados de internet jeje. Las fotografías están tomadas un fin de semana que pasamos en la playa de San Juan en Alicante y pese a todas las prohibiciones metimos a las perras en la arena…. (que les den!) El retoque de las fotos las ha hecho mi amigo, que es diseñador gráfico y aparte de poner verdes a mis perras hace cosas muy chulas en el ordenador pero que como yo no entiendo no sé explicarlas bien, ains.

Han pegado las fotos sobre cartón pluma que tendrían por casa y lo han dejado así de bonito.


La parte de costura imagino que la habrá hecho ella, mi profa de danza oriental jeje, que a ver si seguimos aprendiendo más cosas, que eso de las manos p’arriba y las manos p’abajo aún tengo que mejorarlo mucho jajaja. Los botones van pegados a excepción de los que están en los extremos que van cosidos para enganchar la anilla.


Como mis perras tienen la enorme suerte de tener una habitación propia mil veces mejor que la de Virginia Woolf, ahí hemos colgado su retrato. A ellas parece no importarles ver su cara en colores colgada de la pared, pero yo cada vez que entro en Mundo Canino me acuerdo de M. y G. y me hace muy feliz saber que tengo a alguien con quien contar en esta ciudad de acogida.

lunes, 14 de julio de 2008

Revivir Una Bufanda Feucha

Hace tiempo llevé el coche a hacer la revisión anual y como premio por mi gran fidelidad al concesionario, me regalaron una bufanda feucha de paño gris a juego con unos guantes. Los guantes andan perdidos en algún rincón de la casa (creo que en el tercer cajón de mi armario: es raro que se me pierda algo a mí, las cosas como son…) y la bufanda la reconvertí en un cojín de una manera muy simple.
Reconozco que coser a pelo, con aguja e hilo, se me da muy pero que muy mal y no me gusta nada, pero este cojín era tan barato y tan pero tan fácil que no me pude resistir.
Tan sólo hizo falta la propia bufanda, aguja, hilo y un poco de relleno para cojines de gomaespuma.
Doblamos la bufanda a la longitud que nos guste para el cojín dejando un trozo que nos servirá de solapa. Las fotos seguro que hablan mejor que yo…


Y cosemos ambos lados como si estuviéramos haciendo una especie de tubo de calamar ¿lo entendéis? Jejejjee. En este momento lo rellenamos de trocitos de gomaespuma hasta tener la dureza ideal para nuestros riñones y cerramos el tubo de calamar con hilo de nuevo.
Nos queda la solapa por rematar. Lo que yo hice fue coserla con unas puntadas más o menos discretas como veis en la foto y así quedó para la posteridad mi supercojín.


Es mi cojín favorito en el sillón para echarme las siestas de invierno……
A la hora de lavarlo no es desenfundable, va tal cual a la lavadora y listo, queda como nuevo.
Ahí queda una idea más para reutilizar nuestras cosas, en este caso una bufanda de publicidad.
¿ insaciable ?